RM Grupo Construcción


Actualidad
Escrito el 28/03/2014

La luz del sol permite realizar las tareas diarias con mayor facilidad, hace los espacios más amplios, atractivos y vitales, sin tener que gastar energía. Potenciar la luz natural dentro de la vivienda es mucho más fácil de lo que parece…

 

Los elementos estructurales y la distribución

Iluminar con luz natural los espacios interiores mediante la instalación de claraboyas o mediante cables de fibra óptica es sencillo si se dispone de presupuesto para ello. Si, por el contrario, las obras no son una opción, se puede intentar integrar estancias con poca luz en otras más luminosas mediante la eliminación de tabiques de manera total o parcial. De esta forma, por ejemplo, una cocina oscura puede llegar a formar parte de un comedor con mucha luz, compartiendo iluminación natural.

Una forma de aprovechar la luz solar es destinar las zonas del hogar con más iluminación natural a aquellas tareas que necesiten más luz como coser, estudiar… Aunque, a la hora de distribuir los diferentes espacios, se debe tener cuidado con los reflejos o destellos directos que la luz pueda producir en superficies como pantallas de televisión u ordenadores.
Aprovechar al máximo la luz solar pasa por evitar que cualquier mueble interrumpa el paso de la luz natural. Lo ideal es optar por muebles bajos, ya que dan amplitud al espacio y permiten una mejor distribución de la luz. Si son altos, lo ideal es que estén pegados a las paredes, nunca delante de ventanas o cristaleras. Por su parte, las estanterías sin fondo absorben menos luz, haciendo más luminosa la estancia.

Las puertas opacas de madera absorben gran cantidad de luz en el espacio. Sustituirlas por otras de cristal (o con cristal), posibilita que la luz del sol rebote y fluya de una estancia a otra. Si, además, son correderas, se evita cortar el paso de la luz y crear recovecos oscuros al abrirlas. Otra opción, son las puertas blancas o de maderas claras, que ayudan a ganar luminosidad sin renunciar a la intimidad.

Las ventanas altas generan una iluminación mucho más uniforme, pero no todo el mundo dispone de ellas. Sin embargo, otra opción mucho más económica es pintar los marcos de blanco o tonos claros. Además, si son del mismo color que las paredes, los exteriores ganarán protagonismo, creando una estancia mucho más luminosa. En ocasiones, un cambio de cristales también puede ayudar a ganar luminosidad.
 

Los colores: revestimientos, muebles, textiles y complementos

El blanco, los tonos neutros y los amarillos generan estancias mucho más luminosas. Lo mismo sucede con los tonos suaves y pasteles, que otorgan claridad y sensación de amplitud al espacio. Optar por techos de blancos o de colores más claros que los de las paredes aportará sensación de altura y una imagen espaciosa y luminosa. Por su parte, los suelos claros y brillantes también reflejan más y mejor la luz. Cerámicas blancas o beiges, mármol claro, parqué en tonos haya y otras maderas con poca veta, resultan perfectos para lograr este objetivo. Si se tienen suelos oscuros, es preferible colocar alfombras blancas y de otros tonos luminosos, y materiales naturales, que den luz a la estancia.

A la hora de elegir mobiliario, es preferible decantarse por aquellas piezas de colores como el blanco o las maderas claras, que aportan sensación de ligereza, amplitud y luminosidad a la estancia. Los acabados lacados o brillantes y materiales como el aluminio o el cristal proporcionan reflejos que ayudan a multiplicar la luz por el espacio.

Tejidos como la gasa, el lino o la organza permiten el paso de la luz sin perder intimidad. Y es que los textiles ideales a la hora de lograr una mayor iluminación natural son aquellos más livianos, de telas claras y poco tupidas. Es importante evitar los grandes estampados, ya que generan estancias más oscuras.

Colocar elementos decorativos en colores claros genera sensación de continuidad y más luminosidad. Pero también, optar por complementos que aporten un toque de color a la estancia, darán protagonismo a la luz dentro del espacio. Si estos, además, están realizados en cristal, lacados o metal ayudan a generar reflejos y a propagar la luz por la estancia. Las plantas con pequeñas hojas verdes, los ramos de flores y los cuadros y fotografías de colores claros también nos ayudan a lograr una vivienda más luminosa.

Los espejos aportan una gran carga decorativa a la estancia y resultan imprescindibles a la hora de multiplicar la luz por el espacio. Colocados frente al paso de la luz solar, la expanden por todo el espacio, iluminando hasta los rincones más oscuros.

 

Noticia extraida de fotocasa.es


Escrito el 21/03/2014

El edificio de viviendas R20 construído en el Polígono Sur, fue entregado a sus flamantes propietarios hace escasamente un año. Esta edificación, tiene tantas particularidades que ha sido llevada a estudio por los mejores profesionales del mundo de la arquitectura. Ya son varias las publicaciones que hablan de este proyecto y que nos reseñan entre sus líneas. 

Prestigiosas revistas del mundo de la arquitectura añaden entre sus páginas un extenso reportaje sobre el primer edificio de Protección Oficial del Polígono Sur que entregamos.

En el siguiente archivo y enlace podréis visualizar las noticias que hemos recogido acerca de este edificio.


Escrito el 03/03/2014

La entrada en vigor del certificado de eficiencia energética para los hogares españoles ha servido como un toque de atención para que muchas familias se pregunten cuánta energía —y dinero— se escapa, literalmente, por las paredes y ventanas de su casa. Un informe elaborado por Certicalia, una red de técnicos que elaboran esta clase de certificados, afirma que un 90% de las viviendas españolas derrocha energía. Reformar nuestra casa para hacerla más eficiente es algo que, a medio y largo plazo, suele compensar, no solo económicamente, sino también en nuestro impacto medioambiental.

El problema es que reformar, tanto desde el punto de vista económico como por los efectos que tiene en nuestro día a día, es una decisión importante que no puede tomarse a la ligera. “Mejorar la eficiencia energética de la casa no es tan caro; un metro cuadrado de aislamiento térmico cuesta entre 1,50 y cuatro euros”, señala el arquitecto técnico Samuel Escudero. “Lo que es caro es rehacer los tabiques, la pintura, los alicatados...”

Es importante, por lo tanto, planificar de antemano y valerse de las ocasiones en las que una obra es necesaria. “Las fachadas deben rehabilitarse cada cierto tiempo; los techos también. Hay que usar esas ocasiones”, apunta Escudero. “Cuando uno compra una casa y le va a hacer una reforma en profundidad, aprovechar para mejorar su eficiencia energética solo aumenta los costes de la obra entre un 5% y un 10%, aproximadamente”.

Cuando se trata de mantener la temperatura dentro de casa, lo primero que hay que mirar son las ventanas. “Hay que cambiarlas por unas que cumplan con el Código Técnico de Edificación”, señala Jaime Santa Cruz, del departamento de Tecnología de la Edificación de la Universidad Politécnica de Madrid. “Apenas se tiene que hacer obra, y se puede hacer sin alterar la vida cotidiana de la casa”. Lo recomendable es cambiar toda la ventana, dado que la mayoría de ventanas antiguas no permite instalar cristales dobles. Lo fundamental, apunta Santa Cruz, es evitar que haya filtraciones de aire del exterior, por lo que se recomienda verificar y resellar la caja de las persianas —y, si es necesario, cambiarlas— y, en la medida de lo posible, no instalar ventanas correderas. Castilla – La Mancha, País Vasco y la Comunidad de Madrid aprobaron en 2013 ayudas para reemplazar ventanas.

Instalar placas de aislamiento térmico, de lana de roca o poliestireno extruido en las paredes interiores de la casa permite reducir las pérdidas de calor de las viviendas y ahorrar en calefacción. En el caso de los áticos y de las últimas plantas, también es fundamental aislar los techos. El problema es que este ahorro conlleva una pérdida de espacio: estas placas tienen un grosor que puede llegar a los 20 centímetros.

En el caso de las viviendas multifamiliares, es una buena idea reformar las fachadas para hacerlas más eficientes. Aunque es una obra que requiere una inversión considerable, puede amortizarse en hasta 15 años si se hace al mismo tiempo que se lleva a cabo una restauración. “Actualmente, la mayor eficiencia energética se registra en las casas de fachada ventilada”, señala Santa Cruz. Este tipo de construcción crea una capa de aire de entre tres y cinco centímetros entre la parte de la fachada que da al exterior y el aislamiento térmico del interior, lo que mantiene el edificio fresco en verano y reduce su deterioro en invierno. Esto, junto a un correcto aislamiento de los techos, se aproxima al objetivo de un edificio que no deje escapar la temperatura de su interior: lo que se llama una casa pasiva.

El aislamiento, aunque importante, no es suficiente para garantizar la eficiencia energética. “Lo primero es elegir una buena caldera”, apunta Escudero. Las calderas de condensación, cada vez más populares, son más eficientes al funcionar a una menor temperatura y, en consecuencia, necesitar menos combustible. Pero también tienen sus inconvenientes. “Si tienes una caldera de condensación, el mayor ahorro se obtiene distribuyendo el agua a una temperatura entre 35 y 55 grados, en vez de a 75 grados que es lo habitual. En consecuencia, se necesitan radiadores más grandes”, advierte Escudero. Otra opción es instalar un suelo radiante por agua.

En el caso de las viviendas con calefacción central, además de modernizar la caldera conviene instalar un sistema que permite facturar a cada residente en función de lo que gasta, dado que así “son los propios usuarios quienes deciden ahorrar en consumo”, señala Santa Cruz. Pero el control de esa energía también es fundamental. “Una solución interesante es una llave termostática en los radiadores de la vivienda”, indica, “que cierra el aparato cuando se llega a la temperatura fijada”. Aunque permite una gestión más inteligente del uso de los radiadores, este sistema tiene sus desventajas. “En algunas calefacciones antiguas, esta solución no es viable”, apunta, “y en las viviendas con caldera central no habrá ahorro salvo que todos los vecinos los instalen”.

 

Noticia extraída de elpais.com


Escrito el 18/02/2014
Momento del sorteo

El día de San Valentín os proponíamos vía Facebook participar en el sorteo de un pack para dos personas que incluye un circuito termal y una sesión de 30 minutos de masajes en el Spa Hotel Ciudad de Teruel. Habéis sido muchos los que participasteis con nosotros dispuestos a ganar este relajante regalo y por fin tenemos el nombre de la ganadora es MAITE SERRANO VICENTE ¡Enhorabuena!

Desde RM Construcción queremos agradeceros a todos la participación, y os aseguramos que en próximas ocasiones volveremos a realizar algún tipo  de sorteo en el que por supuesto,  y gracias a vuestro “Me gusta”, volveréis a tener oportunidad de ganar.

Dña. Maite, podrá canjear su vale acudiendo a nuestras instalaciones del Polígono de los Hostales N.2-18 en horario de lunes a viernes de 8.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00, hasta el día 3 de Marzo de 2014, de nuevo enhorabuena y gracias a todos por vuestra participación.


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